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Articulo escrito por: Diego Ortega @guito_rmo

Tipo: Psicología

Y si somos diferentes, bueno ¿y qué?




Aunque el título del libro de John Gray “Los hombres son de Marte, las mujeres son de Venus” nos pueda parecer una mera exageración, un reclamo impactante gestado tras una importante campaña de marketing para aumentar las ventas, lo cierto es que… somos muy DIFERENTES y diversos estudios científicos así lo afirman.

Hoy por hoy ya ni se avala que las diferencias en la personalidad entre ambos sexos sean mínimas (hipótesis de las similitudes de género) ni las teorías que defienden que hombres y mujeres han desarrollado distintas personalidades en la medida en que han debido enfrentarse a distintos problemas adaptativos (hipótesis evolutivas) puesto que las grandes diferencias que se han encontrado pueden deberse tanto a factores biológicos como culturales.

A la espera de nuevos resultados y sin meterme mucho en el estudio por no ser éste un artículo científico les diré que las mujeres suelen ser más sensibles, cordiales, aprensivas y ansiosas. Por el contrario, los hombres puntuamos más alto en rasgos como la estabilidad emocional, la dominancia, la atención a las normas y la vigilancia.

¿A dónde quiero ir a parar? Pues a que aunque estemos “condenados” a entendernos, usemos las mismas palabras, compartamos un mismo espacio… nuestra diferente personalidad hace que nuestros códigos de comportamiento, valores vitales, manera de expresarnos… sean opuestos originando numerosos desencuentros que conseguiremos minimizar si simplemente aceptamos algo tan simple como que solo somos diferentes.

Si las mujeres entendieran, entre otras cosas, que:

También lloramos y tenemos miedos aunque no los manifestemos habitualmente.
Aunque no sepamos pedirlos, también necesitamos abrazos.
No podemos comprender los que nunca nos habéis enseñado.
Cuando callamos no suele ser por ocultaros nada.
A pesar de pensar y razonar diferente sentimos muy parecido aunque no lo demostremos a veces de la mejor manera…

Y si nosotros entendiésemos igualmente que:

Simplemente necesitáis cercanía y saber que estamos ahí y eso no os convierte en pesadas o agobiantes.
Más que un ¿te pasa algo? cuando os notamos raras necesitáis un abrazo o un simple ¿te puedo ayudar?
No necesitáis que os solucionemos el problema sino que os escuchemos y os apoyemos mientras vosotras os hacéis cargo de él.
Hay fechas, aniversarios, momentos… que aunque a nosotros nos parezcan pequeñeces para vosotras son importantes no, importantísimos.
Somos nosotros muchas veces los causantes de manera inconsciente de vuestra permanente inseguridad y deberíamos cambiarlo…

Si todas y todos entendiésemos éstas y algunas otras cosas nos daríamos cuenta que una gran parte de los inconvenientes del día a día podrían solucionarse no intentando que el otro haga las cosas como [email protected] las haríamos y, sobre todo, recordándonos al final del día, cuando las miradas se encuentren mientras un buenas noches se escapa de nuestros labios, que la mejor demostración de amor es simplemente habernos elegido.
Dicen que una despedida es necesaria para volver a reencontrarse así que un servidor, ya se despide. Mientras, sean felices.
Un saludo.




 

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