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Datos:

Entrevista hecha por: Naya Donate @Naya_Donate

Tipo: Literatura

Mil y un colores




Al tacto es rugoso, pero liso. Blanco como la nieve, tan sólo manchado por unos soldaditos bien ordenados.

Cuando era pequeña, solía pensar que eran mariquitas de tropecientos colores que hacían juego con mi caja de pinturas. Pero claro, sólo las más divertidas. Las que siempre eran del mismo color y forma eran muy aburridas (para mí).

Pero al parecer, ella no pensaba lo mismo. Día y noche estaba con ellos entre manos. Mimándoles, dándoles de comer. Los cuidaba como si fuesen sus propios hijos.

Y para cuando estaban expirando su último aliento, sabía que había llegado su momento de partir. Mientras cerraba todos los capítulos de su vida, ella sonreía (¿O fruncía el ceño?) y les dejaba dormir.

Pero, eso sí, siempre se despedía con un tierno beso en la frente, prometiéndome una nueva aventura…¿mañana, tal vez?

 

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