Twittear

Datos:

Articulo escrito por: Cinin Rodriguez @AquianaB

Tipo: Cuestionando

Interway




Nunca con INTERWAY

Ahora que es el momento en que los padres buscan la agencia idónea para enviar a sus hijos al extranjero a aprender un idioma, os desaconsejo acudir a INTERWAY. El año pasado mandé a mis dos hijos a USA y quisiera compartir con vosotros la negativa experiencia que tuvimos con esta agencia.

Con toda ilusión y gran esfuerzo económico, decidimos enviar a nuestros dos hijos a un curso académico a Estados Unidos y, de todas las agencias, optamos por INTERWAY. Los chicos se iban en agosto y empezamos a pagar en diciembre del año anterior porque, según nos dijeron, “cuanto antes reserves su plaza, antes encontrarás una familia para tu hijo”. Parecía una empresa seria y con años de experiencia.

El acuerdo era que a cambio de pagar 10.000 euros por hijo (billetes de avión aparte), los acogería una familia apta que los trataría como a sus propios hijos. Estarían bien alimentados, vivirían en núcleos urbanos pequeños, con escasa población de habla hispana y acudirían a un instituto cercano a su domicilio. Además, una coordinadora local, “amiga de los estudiantes” se encargaría de inspeccionar a las familias, hacer el seguimiento de los estudiantes y resolver sus problemas. Parecía la agencia adecuada para lo que pretendíamos.

Uno de mis hijos disfrutó mucho de la experiencia, le tocó una familia normal y todo fue como esperábamos. No tenía las comodidades ni los alimentos a los que estaba acostumbrado en casa, pero su familia era limpia y agradable. Pero aquí se acabó el trabajo de la agencia que ya no se ocupó más de mi hijo durante toda su estancia.

Los problemas empezaron con mi hijo mayor, incluso antes de irse. Como ya dije, empezamos a pagar en diciembre del año anterior y sabíamos que todos los niños tenían que salir de viaje en agosto. Pero había empezado el mes y seguíamos sin saber a qué familia iría nuestro hijo mayor por lo que estábamos preocupados.

Finalmente, el 9 de Agosto nos informaron de que mi hijo se iba Alaska, que el vuelo salía el 13 y que tenía que ponerse la vacuna de la hepatitis A…Si no fuera porque mi hijo ya tenía la vacuna de un viaje anterior, no habría podido irse. Además, al rellenar su inscripción, entre las actividades preferidas habíamos puesto natación, tenis, fútbol, submarinismo… ¿¿Y lo mandaban a Alaska habiendo tenido tantos meses para encontrar a la familia adecuada?? Su aventura no podía empezar peor.

Cuando llegó a su destino, a un pueblo llamado Palmer, el curso ya había empezado. Se encontró además con una familia cuya casa estaba sucia, con 3 perros y 2 gatos que hacían sus necesidades dentro de la vivienda sin que nadie lo limpiara, con ventanas que no se podían abrir para ventilar las estancias. Un entorno desastroso e insalubre. Fue muy difícil integrarse en un medio tan hostil, agravado por la escasez de alimentos: una manzana como alimento diario. En vista de la situación, optamos por que mi hijo comiera en el colegio (a cargo nuestro) para asegurarle, al menos, una comida correcta al día.

A pesar de este entorno inadecuado, mi hijo procuró adaptarse a su vida en Alaska. Como era la novedad, no tardó en hacerse amigos en el instituto y las chicas se lo disputaban, lo que provocó los celos de su “hermano adoptivo”, que apenas tenía amigos. Empezó a boicotearle no llevándolo al cole o no recogiéndolo a la salida, por lo que mi hijo tenía que echar mano de los padres de sus nuevos amigos para llevarle de regreso a casa. Cuando llegaba, nadie hablaba con él, cada uno estaba en su cuarto o a lo suyo.

Obviamente, nos quejamos a INTERWAY pero no hicieron nada. A pesar de nuestras cartas y llamadas, siguieron ignorándonos, diciendo que era una familia apta. Además, a raíz de nuestras quejas, en lugar de enmendarse, la familia trató incluso peor a nuestro hijo. La madre dejo de hablarle, le impusieron una lista de tareas domésticas de las que nadie se encargaba y el hijo lo boicoteó aún más. La situación se hizo insostenible para él. Pero en lugar de intentar ayudarle, INTERWAY le dio dos opciones: aguantarse o volver a España.

Tras mucho insistir y amenazarlos, INTERWAY accedió a buscarle otra familia y al cabo de unas semanas, lo mandaron a Anchorage y le inscribieron en un instituto que ostenta el record de ser el instituto con más nacionalidades de USA (la inmersión lingüística que tanto nos habían vendido, desaparecida).Desatendieron nuestro deseo de que el niño permaneciera en Palmer, a pesar de los buenos informes del director del Instituto y familias amigas de Palmer, dispuestas a acogerlo.

Mientras le buscaban una familia definitiva, lo dejaron en acogida, temporalmente, en casa de un señor. Pero los días, semanas pasaron y no encontraron una familia para él. Como el señor tenía que marcharse a trabajar fuera de Anchorage y no podía posponer más su viaje, dejo a mi hijo en casa de unos amigos. En lugar de implicarse más, INTERWAY, empezó a presionar a mi hijo para que se buscara él mismo una familia.

Se acercaba la navidad y no sabíamos donde la pasaría nuestro hijo. Al final y tras mucho pelear, una señora se hizo cargo de él, más por pena que por otra cosa.

En resumidas cuentas, pagamos 10.000 euros, para que mi hijo estuviera desatendido, deambulando de ciudad en ciudad y a expensas de la caridad de algún americano bondadoso.

 

Desde aquí, quisiera denunciar la falta de profesionalidad de las personas que trabajan en INTERWAY. Venden mucho humo y la realidad es que no disponen de familias de recambio para acoger y atender las necesidades de los niños que dejamos a su cargo. No se preocupan de su bienestar ni de solucionar los problemas a los que se enfrentan, lejos de su familia, llegando a vulnerar derechos fundamentales como el derecho a la intimidad y a la propiedad: leyeron sus SMS privados y se quedaron con su equitación de Fútbol.

La estancia de mi hijo en USA fue un verdadero calvario para nosotros y para él mismo. Pero a pesar de lo mal que lo pasó, él insistió en quedarse y acabar el curso académico allí. Sin embargo, otros muchos niños abandonan o les hacen abandonar. Y lo peor de todo, es que juegan con la ventaja de que el visado con el que el niño viaja está avalado por ellos, por lo que si quieres prescindir de ellos y seguir por tu cuenta, no puedes. Te retiran el visado.

Tengo toda la documentación disponible, mails, cartas, etc. para quién necesite más información. He intentado resumir un año aciago en unos párrafos sin entrar en los detalles más sórdidos y duros.


 

Recomendaciones

Memorias de un Gamer
Venecia Steakhouse
Puntanimals
Rude Boys

logo nehhon