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Articulo escrito por: JATE @mib3329

Tipo: Cuestionando

Gran Hermano



'La puerta de Gran Hermano 15 se abre para recibir a 3 millones de espectadores'.

 

Y entonces esa gran pantalla o 'videowall' que corona el plató se parte en dos y aparecen 3 millones de personas preguntándose que qué hacen ahí, si ellos estaban tan tranquilos leyendo a García Márquez en su rincón de lectura que tienen en casa, con una lámpara de pie en lo alto de sus cabezas y una taza de un exquisito té inglés que beben a sorbos manteniendo su dedo índice todo tieso apuntando a Guadalix de la Sierra.

 

Y eso lleva ocurriendo durante 14 temporadas del concurso, porque claro, "yo la primera edición sí la vi por eso de la novedad. Y fue la única que mereció la pena" dicen los 3 millones de espectadores con los ojos muy abiertos y al unísono, como robots.

 

La Cadena Ser publicaba hace unos días la cuota de pantalla de una de las galas del reality. La más vista de esta edición hasta el momento con un 22,8% de share.

No os preocupéis. La cuota más alta de la historia la tiene un partido de fútbol, 77%. Le siguen 14 partidos más y en 15º lugar una gala de Operación Triunfo con un 68%.

Así que no disimuléis. Que aquí nos sobran intelectuales.

 

Pero, ¿qué pasa con Gran Hermano cada año? Si tanto nos molesta, vayamos al Congreso y rodeémoslo.

A Gran Hermano le pasa un poco como a las galletas danesas que venden en la lata azul que tu madre luego usa para la costura. No conozco a nadie que las compre pero nos las siguen vendiendo.

 

A mí con Gran Hermano me ocurre al contrario de lo que dice la canción de Serrat: "no me gusta nada de él (pero él sí)".

Me explico. Cuando alguien me pregunta si veo el programa 'prohibido' contesto con total tranquilidad que sí. Y si me responde mal, le meto dos yoyas que le tiemblan las orejas.

 

Un programa que lleva tantos años en pantalla debe tener sus razones. Y a un servidor lo que le gusta y lo que quiere transmitir a los lectores de este artículo y a los que le estoy haciendo perder tiempo de ver el 24 horas es que se trata de un programa maravillosamente creado. Quiero decir que me gusta el continente, no el contenido.

Doy la razón y la daré siempre a los que dicen que los concursantes o la mayoría, son digamos..especiales. ¿Sabéis eso de Homer Simpson que está pensando y se ve que en su mente solo hay un monito tocando dos platillos? Pues digamos que ellos son los monitos.

Pero sí debo decir a su favor, y esta es la gran razón por la que lo veo, que está inteligentemente bien creado, bien vendido y dirigido por una señora que me fascina por su sinceridad y transparencia delante de una cámara, a veces demasiada, pero de la que carecen profesionales de la talla de Maria Teresa Campos.

En absoluto pongo en duda el rodaje que lleva a sus espaldas esta última, pero sí me llama la atención su manera tan artificial de dirigirse al espectador y el despilfarro de aplausos que se le da hasta cuando bosteza.

 

El hecho de que 'nadie' de nuestro alrededor no vea el programa me hace pensar en que alguien me está mintiendo. O somos todos unos mentirosos y vamos a arder como arpa vieja en el infierno o es verdad que nadie lo ve y resulta que nos lo meten en la parrilla porque sí, como Sálvame, que tampoco lo ve nadie.

 

Según la región, el sexo, la edad y la clase social, los espectadores que más ven Gran Hermano son asturianos, mujeres, de 25 a 34 años y de clase baja. Por un poco no pilla a nuestra Reina, bueno a una de ellas... porque ya sabéis que tenemos tres: Sofia, Letizia y Mario Vaquerizo.

 

Cuando acabe Gran Hermano será un año nuevo y en ese año nuevo me propondré ver cosas más sanas, lo prometo. Pero ya sabéis lo que dicen: en las mejores dietas siempre tienes que comer cosas que no te gustan tanto como otras.

 

"La televisión es una hija del cine que le ha salido disipada y de malas costumbres"

Ramon José Sender.

 

 

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